¿Qué relación hay entre el Rugby y el Che?
Yo conocí a Ernesto a través de mi hermano Tomás,
cuando era un muchachito de 14 años y quería practicar el
Rugby. Los otros equipos no lo querían aceptar porque
tenían miedo de un jugador asmático. A pesar de su
delgadez, el Che poseía una fuerza física sorprendente. Y
fue por eso, pensando que el deporte era el mejor remedio
para su asma, que lo aceptamos en el equipo, pero en un
segundo nivel. Poseía un excelente bloqueo, a la altura de
los codos...Era un entusiasta del Rugby. Su padre dijo más
tarde que el Che había recibido allí la enseñanza del
espíritu de equipo y del respeto al adversario.
¿Alguna vez jugaron juntos?
En Córdoba lo llamaban "Fuser", Furibundo de la Serna
(de su nombre real: Ernesto Guevara de la Serna).
Nosotros practicábamos el Rugby a contra-corriente de lo
que se estimaba en la época y particularmente contra las
tendencias de Buenos Aires, donde el Rugby, así como el
Golf, eran antes que nada deportes de la élite,
reservados a la alta sociedad porteña.
Eso era antes de Los Pumas y del reconocimiento mundial
del Rugby argentino. "¡Nosotros lo hacíamos por el
desafío, por competir!".
Por otra parte, Ernesto vivió un día una incursión de la
policía motivada por una acusación de divulgación de
propaganda comunista, cuando en realidad él solo
participaba en la redacción de un artículo para la
revista Tackle, comentando las diferencias de clase en
la práctica del Rugby en Argentina.
¿Y se volvieron amigos ustedes
dos?
A tal punto que decidimos partir juntos en moto,
"Fuser" como segundo jefe de expedición y yo,
"Petiso" como él me había apodado, como primer jefe. Queríamos
realizar juntos un gran viaje por América Latina,
descartando las ayudas clásicas en materia de
investigación médica que había que ir a mendigar a los
ministerios. Optamos por la aventura empírica, por el
contacto con la realidad de las enfermedades, porque
nosotros teníamos proyectado estudiar la lepra. Fue el
encuentro con Fidel en México que puso fin a la
expedición.
¿Desde cuándo vive usted en
Cuba?
- Desde 1961, desde el comienzo de la Revolución. Yo
veía a Fidel como un verdadero líder, que podía hacer
cambiar las cosas en América Latina. Gracias al Che,
pude participar como investigador en bio-química en los
trabajos realizados por el gobierno de Fidel por el bien
de la salud pública.
¿Y usted, todavía hoy, forma
parte de las personalidades de Cuba, así como el Che
formó parte en su momento?
En efecto, el Che no había pensado nunca en quedarse a
vivir en Cuba. Fidel lo convenció. Ernesto era una de
las pocas personas que el Comandante escuchaba. Él tenía
una cierta influencia, pero no la responsabilidad de
guiar un país. El solo ayudó a Fidel durante un tiempo,
pero yo pienso que él era de esas personas que se
sentían capaces de "Deshacer entuertos", o sea, ayudar a
los pueblos a liberarse. Él siempre dijo que para
lograrlo, el único método era la lucha armada. Pienso
que Fidel lo había comprendido.
¿Y actualmente, cómo ocupa
usted su tiempo libre?
- Soy asesor de numerosas instituciones
que tienen relación con el Che en Cuba, en Venezuela y
en Argentina. Por otra parte, he fundado el primer museo
del Che de América, en Argentina. Además de esas
numerosas responsabilidades, siempre practico el
ejercicio físico... claro, de todo menos Rugby, pero
siempre el Golf, que vine a aprender en Cuba... ¡un país
socialista!. También camino algunos kilómetros cada día,
porque ese es el secreto de para mantenerse en buena
forma, siempre respetando la siguiente divisa: "El
deporte como un trabajo, el trabajo como un deporte y un
roncito cada día después de la ducha"
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